En China -sede de los próximos juegos olimpicos y escenario de constantes abusos contra los derechos humanos- no quieren que nada ni nadie entorpezca el desarrollo de los próximos Juegos Olímpicos, ni tan siquiera el clima. Por eso, meteorólogos chinos trabajan a destajo para encontrar la fórmula magistral que permita controlar y manipular, si fuera necesario, las condiciones climatológicas durante las tres semanas de competición. Quizás ahora los reportes meteorologicos puedan hacertar de vez en cuando, aunque sea solo para variar...